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La Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) cerró el año 2025 con utilidades netas ascendentes a RD$3,208 millones, una cifra que confirma la rentabilidad y estabilidad financiera de la principal empresa refinadora de combustibles del país. Sin embargo, en el municipio de Haina, donde se encuentran sus principales operaciones, crece la percepción de que esos resultados económicos no han sido acompañados por una inversión social proporcional en beneficio de las comunidades locales.
Durante varios años, Refidomsa mantuvo una presencia activa en programas comunitarios enfocados en educación, deportes, cultura, salud y apoyo a organizaciones sociales. Estas iniciativas permitieron fortalecer los vínculos entre la empresa y los habitantes de Haina, quienes históricamente han considerado a la refinería como una institución comprometida con el desarrollo de la zona.
La situación resulta aún más llamativa si se toma en cuenta el desempeño financiero de Refidomsa. Para muchos ciudadanos, las ganancias obtenidas durante 2025 debieron traducirse en un fortalecimiento de los programas de responsabilidad social empresarial, especialmente en un municipio que ha convivido históricamente con las operaciones industriales de la refinería.
Las críticas no se limitan a la disminución de recursos destinados a proyectos sociales. También existe preocupación por la falta de nuevas iniciativas orientadas a la capacitación de jóvenes, el apoyo a emprendedores, la mejora de espacios públicos y el fortalecimiento de actividades deportivas y culturales, áreas que anteriormente contaban con una participación más visible de la empresa.
Aunque Refidomsa continúa desempeñando un papel fundamental en la seguridad energética del país y aportando importantes beneficios económicos al Estado dominicano, diversos sectores entienden que la rentabilidad empresarial debe ir acompañada de una estrategia de inversión social sostenible y cercana a las comunidades que forman parte de su entorno operativo.
El debate plantea una interrogante legítima: ¿cómo pueden las empresas estatales equilibrar sus buenos resultados financieros con una mayor presencia social en las comunidades donde desarrollan sus actividades? En el caso de Haina, la respuesta parece ser una demanda creciente de mayor inversión comunitaria, transparencia y compromiso con el desarrollo local.
Mientras tanto, los habitantes del municipio continúan esperando que los beneficios económicos alcanzados por Refidomsa se reflejen de manera más tangible en proyectos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población y fortalezcan el vínculo histórico entre la empresa y la comunidad hainera.